Si no te veo

Si no te veo, mis ojos no existen

pierdo el sentido del mundo

los colores pierden su brillo,

y las luces se vuelven oscuras


Tan solo tinieblas rodean mi cuerpo

las cosas no son como eran antaño

los tonos azules del mar infinito

se tornan dispersos más allá de las olas


Me vuelvo incapaz de distinguir lo que veo,

las formas pierden el sentido de siempre

no se como encontrar los caminos que busco

si tu rostro deja de guiarme y despierto


Si no te veo, la vida se hace pesada

las piernas me duelen mientras recorro el camino

como si se arrastrasen por espinas desnudas

sangrando la vida que en ellas aun queda


Pero eres tu la luz que buscaba

que ahora conmigo siempre quiero a mi lado

muchas cosas intentan llevársela lejos

pero yo las aparto para no quedar ciego


Si no te veo, otros te verán por mi

pero ninguno verá tu luz verdadera

esa que solo yo reconozco con mis ojos cubiertos

esa que siento a través de mis poros


Entonces me vuelvo egoísta

no quiero que otros se alumbren contigo

no quiero que otros reciban tu luz

no quiero que otros te aparten de mi


Original JSTM

A la deriva


A la deriva me encuentro...

Miro a mi alrededor y solo veo oscuridad, las cosas que esperaba ya no son, en un segundo la vida cambia y tu mente vuela buscando verdades, se cuestiona la vida, se formulan preguntas, preguntas sin respuestas, porqués sin sentido, en un segundo eres incapaz de encontrar la salida, la niebla todo lo cubre y la falta de luz se hace eterna, te encuentras en el océano infinito, aferrado a un tronco que flota despacio, y te preguntas ¿Dónde está el barco en el que navegabas? Y te das cuenta que ese barco solo estuvo en tus sueños, y que la vida no es lo que crees.

Sigues buscando alrededor, entre el frío calando tus huesos desnudos, y el viento soplado en contra tu voluntad, ahí es cuando te das cuenta que el tiempo se ha ido, que debiste aprovechar lo que había en el barco y dejar que este te llevara a un puerto seguro.

Solo levantas la vista e imploras que el cielo te oiga, escuche tu ruego y pides, pides con todas las fuerzas se te conceda solo un minuto, que se te permita volver a navegar, que esta vez tienes un sentido, que ya sabes en que puerto fondear. Y mientras te sigues preguntando hasta cuando seguirás a la deriva, si acaso el mar hará de las suyas y te llevará a lo profundo, de donde no se puede regresar, de donde el retorno es incierto.

Te aferras fuerte, tus uñas se clavan en la madera mojada, es lo único que tienes por ahora, y vuelves a rogar y vuelves a implorar, tu tiempo ha sido poco, tu vida a sido en vano, pides se te conceda otra vez la oportunidad de volar, sobre olas del mar infinito.

De pronto la corriente cambia, se mueve más rápido y modifica tu rumbo, se acerca a la orilla pero no te deja saltar, sigues mirando a tu lado y crees estar solo, pero la verdad no lo estas, el mar es muy grande y las criaturas abundan, las buenas palabras y los buenos consejos, tritones del mar se acercan despacio, te rodean te cubren con su cabello de fuego, mechones que brillan bajo el sol de las costas. Te cogen del brazo y te llevan, te acercan a la orilla firme, te dejan en la arena donde puedes andar, se quedan contigo cuidando tu sueño.

Relato Original: JSTM

Una voz

Imagen: "Dulce Voz" Victor Hugo Gonzalez, Fuente: http://studio.buga.cl

Me adentro en tus ojos tan llenos de calma
dejando que siempre tus palabras me guíen,
porque estoy en un mundo que no conozco del todo,
a pesar de que siento que ya se hace más mío.


Al principio me aturdo en la oscuridad de lo nuevo,
hasta que me dejo guiar por tu aroma exquisito
ganando confianza con cada paso alcanzado,
haciéndome fuerte cada vez que te miro.


A tientas me agito buscando refugio,
lo busco en tus manos, tus labios, tu pelo,
aunque solo me basta tu voz poderosa
para no perder rumbo en el nuevo camino.


Tu voz se hace fuerte en las paredes de mi alma,
las frases sencillas pronunciadas contigo,
las mías me llevan a través de tus ojos
las tuyas me guían sin que use los míos.


Escucho el sonido del latir de tu cuerpo
que se hace más fuerte cada vez que me allego,
melodía armoniosa que adorna mis días
y que llevo guardada metida bien dentro.


De esta forma se siempre que te encuentras conmigo
en los mismos caminos alumbrados a medias,
que te basta mi guía para recorrerlos tranquila
que te encuentras segura y llena de vida.


Porque ambos seguimos una voz vigorosa
la que nace de ti y de mi cada día,
que te llama temprano a llevarte conmigo,
que me lleva ya lejos pero siempre contigo.



Texto Original: JSTM

Manos frias de lluvia

El viento sopla desde el norte, la verdad no estoy seguro ya que se arremolina en todas direcciones, las nubes negras anuncian el aguacero, pronto la lluvia caerá sobre nosotros, y nos cubrirá por completo, el olor a humedad ya lo llena todo, esa humedad agradable que precede al temporal.

Te miro a los ojos y tomo tus manos, entre las mías las cubro, las envuelvo, les doy mi calor. Las palmas desnudas se entretejen en una danza de hilos que se cruzan para intercambiar su mensaje, un mensaje que solo tú y yo comprendemos, están frías pero no me importa, me acerco despacio y te digo al oído que no te preocupes, que el frío pasará, que ya estoy aquí para darte mi calor.

Cierras tus ojos, te dejas llevar por mis dedos apretados alrededor de los tuyos, una gota solitaria roza tu frente, y se desliza por tu mejilla, donde la contengo con mis labios abiertos, y te beso con la ternura robada desde tus ojos cerrados. Esa gota solo fue el inicio que anuncia el diluvio, empieza a caer suavemente al principio, y más fuerte más tarde, nos empapa de a poco con cada gota caída.

Te abrazo muy fuerte, intento cubrirte, protegerte de algún modo de la lluvia implacable, pero ésta se cuela por todas partes. Te cojo la mano y corremos buscando refugio, la calle solitaria no entrega protección, seguimos corriendo sobre el pavimento mojado, solo nos acompaña el sonido de los pasos, nuestros pasos por la calle sola, el sonido de los pasos y el latir del corazón que se entrega a la locura de recorrer el camino.

El agua ya nos ha cubierto por completo, la humedad ya se palpa a través de la ropa, me preocupo, pero a ti no te importa, no te importa el frío del invierno, ni el agua que cae a raudales, solo te importa mi mano, aferrada con fuerza a la tuya, esa mano que poco a poco pierde su frío y se vuelve cálida a través de la mía.


Puedo ver al final de la calle, una puerta entreabierta, una luz tenue que se cuela por el ventanal iluminado, y muestra refugio, lejos de la lluvia, lejos del frío. Cambiamos el rumbo de nuestra carrera, raudos hacia el café de la esquina, la puerta entreabierta nos invita a pasar. Con mi mano libre te abro la puerta, ya estas lejos de la lluvia incesante, ya estas lejos de la calle mojada, te sigo despacio sin soltarte la mano, no quiero perderte en entre todas las mesas, entre la gente que habla con sonidos distantes, susurrando mentiras o verdades a medias.

Te suelto, tan solo para sujetar tu abrigo, lo cuelgo a un costado y me siento contigo, los cafés humeantes no tardan en llegar y los bebo despacio sujetando tu mano, tan suave, tan fina, tan distinta a la mía. Ya no está fría, tiene el calor de tus ojos, ya no esta fría tiene el calor de tu alma, y ésta me envuelve y me dejo envolver, porque solo sé lo que siento, tus manos frías han perdido su peso, tus manos tan frías han perdido su hielo, el que espero no vuelva mientras tome tu mano, el que espero no vuelva mientras miro tus ojos.

Relato Original: JSTM

Mi Mundo

Este es Mi mundo, lleno de ruidos que solo yo reconozco despierto, lleno de aromas y sabores que punzan, que me traen recuerdos de una vida distinta, una vida mejor ya remota, llevada ya lejos por la corriente, por los giros del mundo apartada hasta siempre.

Mi mundo zurcido en retazos de tela, se trenzan muy firmes entre la verdad y la mentira. Un mundo formado por mí, por mis sueños de batallas perdidas, de heridas ganadas. Armado también con las ruinas de otros, constituido a veces con las victorias de algunos, lleno de formas que balbucean verdades, que me muestran las formas de un pasado distante y los caminos cerrados de un futuro inconcreto.


Mi mundo rodeado de muros macizos, levantados por años con las manos desnudas, para protegerme de esos y también de aquellos, para que no se escapen las cosas humanas y que no me encuentren las que me dañan. Murallas distintas altas y bajas, construidas hace mucho con la paciencia de un niño, y levantadas gracias la fuerza de un joven, cuidan al adulto que vive conmigo, son su refugio su guarida y su fuerte, para huir y esconderme cuando el mundo me expulse.

Adornado de cuadros, retratos de aquellos que una vez fueron, aquellos que extraño, aquellos que anhelo, esos que odio y que yo mismo he retado, imágenes de sitios que una vez me alegraron, arboledas y prados recorridos descalzo, playas de arenas blancas donde he escrito mensajes, que el poder de las olas se han llevado consigo, aguas que una vez me empaparon y empaparon a otros abrazados conmigo, ciudades gigantes que recorrí de la mano, en busca de algo que nunca he encontrado.

Mi mundo cerrado coronado de espinas, corazón triste que conoció el amor, gaviotas que elevan su vuelo infinito, donde las olas del mar ya son calmas ahora, donde la marea hace rato no existe. Ojala que la luna ilumine mis pasos, cuando busque allá arriba la atalaya infinita, esa que guarda las emociones vividas, que no muestro a nadie por mucho que pidan.

Un mundo adornado de juegos y risas, donde puedo encontrar al niño que era, a ese que ya se convirtió en adulto, que dejo los juegos y empezó su vida. Ya no viste jockey y de pantalones cortos, ya no juega en el barro, ya no inventa su vida, se ciñe tan solo a sus paredes de grande. Quiero volver y hablar con el niño, explicarle el porque de las cosas que vivo, evitar que construya murallas tan altas, que me lleve a su lado por salidas que encuentre, que me muestre otros mundos que jamás he hallado, porque ya soy grande y no vivo en los sueños.

No debo volar a través de los muros, mirar desde arriba lo nuevo de día, quiero encontrar a aquellos que busco, mirarlos ahora sin que ellos lo sepan, saber desde antes lo bueno que tienen, saber hasta cuando la vida nos junta, no quiero esperar al final del camino y recién enterarme de cuando se han ido, y ahí descubrir de cuanto los quise, lo mucho que extraño su aura en mi vida.

La gente va y viene, recorre mi mundo, pero pocos pueden pasar por los muros, los miro de dentro con ojos profundos, pero se que no ven lo mucho que tengo, no comparto con nadie aquello en mi vida, ya que estoy solo a este lado del muro, paredes que dejan ver solo un poco, lo poco que pido lo mucho que anhelo.

Relato original: JSTM

Fotografias sin sentido?

Con esto de los Flogs y de los sitios de redes, es increíble como las fotografías toman un protagonismo distinto al que siempre han tenido, venido de la mano con el aumento de las cámaras digitales y su fácil adquisición, ahora todos y cualquiera porta una cámara en el bolsillo para ir guardando cada uno de los momentos, en pequeñas tarjetas, la tecnología dejó de lado el rollo y el equipo necesario y redujo los costos de sacar fotos. Ahora sumémosle la necesidad enfermiza de todos por mostrarle al mundo lo bien que lo pasaron o lo mucho que son queridos, en una suerte de exhibicionismo sin precedentes, y que conlleva al morbo del resto por ver dichas fotografías, las que en su mayoría no nos dicen nada.

Porque la verdad es que una imagen con un grupo de personas que no conocemos, o si corremos con suerte conocemos a solo algunos de ellos, no nos dicen nada, a esto sumémosle que no sabemos ni sabremos el contexto en que fueron tomadas, por mucho que su autor se esfuerce en describir el entorno, su estado y hasta los sentimientos que dicha imagen le evocan, aun así nos veremos incapacitados de lograr entender lo que se vivió en el momento, si estamos tras un ordenador a varios kilómetros de distancia.

Si bien esto aun pasaba en las reuniones familiares donde la abuela sacaba desde su baúl, enormes álbumes de fotográficos, y narraba al calor del hogar , las aventuras de la familia en incontables vacaciones, y quizás para los más jóvenes muchas de las personas que ahí se representaban resultaban desconocidas, existía una forma más real y cálida de vincularlas con nosotros, el inigualable calor de una mirada llena de lagrimas al recordar a un ser querido, no tiene comparación con una etiqueta electrónica.

Es así como nos volvemos más conocidos, pero a la vez más extraños al resto, y de esta manera las imágenes ya no representan un recuerdo imborrable de momentos importantes y felices, que quisiéramos atesorar, si no que son tan solo un impulso irrefrenable de acumular recuerdos en un mundo que olvida cada día, es una cacería por la mejor imagen, en un afán por mantener tus sitios y a tus contactos actualizados con tus últimas aventuras, a pesar de que quizás, nunca entenderán como esas aventuras afectaron tu vida si es que realmente la afectaron de alguna forma..

“And if these pictures have anything important to say to future generations, it's this: I was here. I existed. I was young, I was happy, and someone cared enough about me in this world to take my picture.” One hour photo

“Y si esas fotografías tienen algo importante que decir a las futuras generaciones, es esto: Yo estuve aquí, existí., fui feliz, fui joven y a alguien en este mundo le importé lo suficiente para fotografiarme.” Retratos de una obsesión.

Ideas Sueltas

Estoy mirando mi monitor, y la pagina en blanco de Word, en su diseño de impresión, tamborileo mis dedos contra la base del teclado, busco la frase precisa para empezar a escribir, tengo muchas ideas como nunca, amor, amistad, desazón, alegría, esperanza, etc. Y es raro porque no estoy, ni muy feliz, ni muy triste (aunque lo estuve, ¿quién diablos sabe por qué?), ni siquiera melancólico, solo son ideas, ideas que siento, esta vez, con un trasfondo, que algo bueno puede salir si me decido a escribirlas, pero no me decido por ninguna, ni logro plasmarlas en palabras.

¿A qué se debe esta actividad repentina?, aunque siempre tengo ideas, nunca se ven tan claras como ahora y a pesar de eso no puedo escribirlas, se superponen una sobre otras, se quitan el oxigeno una a otra. Quizás sea el Gin Seng y las 4 píldoras que llevo consumidas, con las que estoy tratando de matar el cansancio y el agotamiento, tratando de revivir aquella neurona solitaria que no tiene con quien hacer sinapsis.


¿Pero de verdad importa?, ¿alguien acaso lee lo que escribo?, no sé, nadie comenta ni para putearme, instale un contador de visitas y tengo la leve sospecha que las que lleva registradas son solo las mías. Tampoco creo que sea muy interesante, como para que la gente se agolpe y colapse el servidor, nunca tanto, solo que se me está volviendo un hábito y hasta una nueva obsesión escribir, buscar temas, mirar a mi alrededor y encontrar las frases para garrapatearlas en el Blog, y eso es exactamente lo que estoy tratando de hacer, pero no se me ocurre como.

Podría comentarles lo que me paso la semana pasada, como me sentía y como fue que salí de ese estado, pero no se por donde empezar, la cosa es que no se como empezó, una fase de ahogo que duró varios días, pero que se solucionó como muchas otras, hablando, hablando y riendo, en principio algo particular, al final ningún tema en especial, pero lo importante no era hablar si no ser escuchado, y siempre he sabido a quien acudir, aunque me engañe pensando que otros están interesados, así como me engaño escribiendo o engaño a otros para que crean que tengo algo que decir y por tanto algo que escribir, pero no son mas que ideas sueltas de una mente que divaga, nada que no se lleve la mañana para ser remplazadas con otras nuevas y ojala mejores.

JSTM